Consejos de cocina

5 cortes de res para guisos tiernos

Un buen guiso de res comienza mucho antes de encender la estufa: empieza al elegir el corte adecuado. Para una cocción lenta convienen piezas con fibras firmes, grasa moderada o tejido conectivo, porque el tiempo y la humedad las transforman en carne tierna y un caldo con cuerpo. En esta guía comparamos cinco cortes económicos y sabrosos para que puedas escoger según el resultado que buscas.

1. Falda

La falda tiene fibras largas y mucho sabor. Funciona muy bien en guisos con tomate, cebolla, ají y papas. Debe cortarse en cubos medianos y cocinarse a fuego bajo entre 90 minutos y dos horas. Cuando esté lista, la carne se separará con facilidad sin quedar seca.

2. Aguja

La aguja combina carne y pequeñas vetas de grasa. Es una opción equilibrada para un guiso diario porque se dora bien y mantiene jugosidad. Después de sellarla, añade el sofrito y suficiente caldo para cubrir aproximadamente dos tercios de la carne.

3. Osobuco

El hueso central del osobuco contiene tuétano, que aporta profundidad y textura a la salsa. Se cocina mejor en piezas enteras, a fuego suave, durante unas dos horas. Es ideal cuando quieres un guiso más intenso y una salsa brillante.

4. Paleta

La paleta es magra, pero contiene suficiente colágeno para ablandarse lentamente. Córtala contra la fibra y evita hervirla con demasiada fuerza. Una cocción tranquila ayuda a conservar sus jugos y permite que absorba el sazón.

5. Costilla

La costilla ofrece hueso, grasa y sabor. Es excelente para guisos abundantes con yuca, auyama o plátano. Retira el exceso de grasa visible, dórela bien y cocina hasta que la carne se desprenda del hueso.

Base de sazón para cualquiera de los cinco cortes

  • 1 kg de carne de res
  • 1 cebolla y 1 ají picados
  • 3 dientes de ajo machacados
  • 2 cucharadas de pasta de tomate
  • 1 cucharadita de orégano
  • Sal, pimienta y cilantro al gusto
  • 2 a 3 tazas de caldo o agua caliente

Preparación básica

  1. Seca la carne y sazónala con ajo, orégano, sal y pimienta.
  2. Dórala por tandas en una olla caliente para no enfriar el fondo.
  3. Agrega cebolla, ají y pasta de tomate; cocina cinco minutos.
  4. Incorpora el caldo caliente y cocina tapado a fuego bajo.
  5. Añade papas, yuca o auyama durante la parte final para que no se deshagan.
  6. Prueba la carne antes de apagar y ajusta la sal.

Consejo de Chef Arnaldo: si el guiso está líquido, déjalo reducir destapado durante los últimos diez minutos. Si está muy espeso antes de que la carne se ablande, agrega un poco de caldo caliente. Guarda las sobras refrigeradas hasta tres días y recalienta a fuego bajo.